María y María.

Somos dos hermanas que crecimos rodeadas de creatividad, sensibilidad y preguntas sobre cómo acompañar a otros. Aunque nuestros caminos profesionales fueron distintos, siempre nos unió una misma búsqueda: cuidarnos y cuidar a las personas desde lo que cada una sabe hacer mejor.

Yo, Camila, encontré en la psicología y la arteterapia un lenguaje para acompañar procesos emocionales, sostener lo vulnerable y abrir espacios donde la experiencia humana pueda expresarse a través del arte.

Yo, Paula, encontré en el arte, el movimiento, la educación y la investigación un territorio de descubrimiento: un lugar para activar la sensibilidad, promover construcciones colectivas y habitar el cuerpo como espacio de aprendizaje y vínculo.

Con el tiempo entendimos que nuestras profesiones se complementaban y se sostenían mutuamente; que el cuidado y el arte podían convertirse en un camino compartido de creación.

María Paula

A partir de reconocer el arte como mi territorio originario, inicio un camino de exploración del mundo a través de las artes plásticas; más adelante, la danza, y la improvisación consolidan en mí una relación viva con el cuerpo y la creación. Al proyectar mi rumbo profesional, reconozco el deseo de transformar realidades desde la acción cotidiana, y encuentro en la educación artística el punto de convergencia entre mi vocación, sensibilidad y propósito, y fundo BÚARTRA como un espacio para expandir esa visión.

Crecí en un hogar que creyó en mí sin límites, amoroso y fértil en imaginación, donde la libertad para experimentar y errar se convirtió en la raíz de mi práctica: crear desde el cuerpo, desde la presencia y desde la posibilidad. Concibo la educación artística como un ejercicio de indagación permanente y oriento mi labor como gestora cultural, docente e investigadora hacia proyectos donde el cuerpo, la experiencia y los lenguajes sensibles ocupan un lugar central.

María Camila

Impulsada por la intuición de que la psicología necesitaba otros lenguajes para acompañar la complejidad de lo humano, expandí mi camino hacia la arteterapia, un territorio donde el cuerpo, la creatividad y la expresión sensorial se convierten en vías de comprensión, revelación y cuidado. Desde allí, cofundé BUÁRTRA y creé Espacio Arte Terapia, integrando procesos individuales y grupales, así como programas de acompañamiento emocional y bienestar en diversos contextos.

Con raíz en una vivencia encarnada de la salud y la enfermedad, incorporé la psicooncología como un saber humano y clínico que me permite acompañar procesos de diagnóstico, tratamiento, duelo y reconstrucción de sentido, sosteniendo a las personas y sus familias en momentos de profunda transformación.